
Colegio
NUESTRA SEÑORA DEL PILAR
Madrid

Rafael Salmerón
Premio Lazarillo 2017
Hay momentos en los que uno está perdido, y cada movimiento es más torpe que el anterior y no solo no ayuda a salir del hoyo en el que uno se encuentra, sino que, al contrario, hunde más. Cuando parece que no hay esperanza, a veces hay que tocar fondo y, al hacerlo, empezar a encontrarse.
Laïa tiene un dolor que no le permite avanzar, unos pensamientos que le pesan como losas y la llevan a tomar malas decisiones y a confiar en falsas promesas. El lector es testigo incómodo de estos momentos y quisiera, impotente, impedirle llegar al punto al que llega.
Pero esta novela, con momentos muy duros, como tantas otras de Rafael Salmerón, es, ante todo, una novela de amor y esperanza. Amor de padres a hijos, aunque a veces equivocado o borroso; amor de amigas que permanecen aun en los malos momentos; amor romántico del bueno, del que respeta y crea ese puerto seguro para reconstruir lo perdido.
Un personaje poderoso y frágil que aprende a situar cada pieza de su vida en el lugar adecuado.